MERCADO VITIVINÍCOLA: LEER BIEN LOS DATOS, PARA UN FUTURO MEJOR.



 

La pandemia alteró la vida de los argentinos, como lo ha hecho en otros lugares del mundo. Y eso modificó varios aspectos, entre ellos, sus consumos. Claramente una de las categorías que esto benefició, fue la del vino. Se recuperó el almuerzo y la cena familiar, se bajó fuertemente el uso del auto, se aplacó la dinámica laboral, las posibilidades de darse “gustos” se limitó fuertemente, etc. Todo esto y en los meses “de frío”, son todos factores que favorecen el consumo de esta noble bebida. Como contrapartida, estuvo el cierre de la gastronomía. Y como “novedad”, aparece el crecimiento veloz de la oferta de las bodegas en el comercio electrónico.

Esta confluencia de factores generaron muy buenos valores en las estadísticas del sector, donde los despachos a los mercados informados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura muestran crecimientos que hace tiempo no se obtenían, ni que ningún pronóstico a fines del 2019 podía estimar. Los primeros siete meses muestra un crecimiento del 9,4% respecto al mismo período del 2019, con un junio que tuvo un 25,5% por encima de junio 2019 y un julio que supera por 21,7% al mismo mes del año anterior. Como indicaba el presidente del Instituto, Martín Hinojosa, hacia 7 años que no se mostraba un mes con despachos de esta magnitud. Estas subas, tonificaron un poco los precios del mercado, mejorando algo la situación de los productores, que venían de mucho tiempo sufriendo con la rentabilidad de su actividad.



Antes de estas cifras de crecimiento, la industria atravesaba una situación de preocupación, después de haber caído de los 20 lts. per cápita. Se habían perdido 5 lts. per cápita entre el 2017 y 2018, con muy malas cosechas, con un leve recupero en el 2019. Esto generó necesidades de hacer un filoso diagnóstico, que motivó que la COVIAR ordenará una investigación de mercado de gran magnitud, que no estaba prevista previamente. La situación preocupante lo requería. Y a partir de ahí, se realizó un diagnóstico estratégico que demandará cambios profundos. Pero, ¿esta performance reflejada en los despachos muestra un cambio de la situación estratégica?



Sinceramente, creemos que en esencia, la problemática estratégica no cambió en estos 6 meses. La necesidad de importantes cambios estratégicos, siguen siendo necesarios. Estos resultados se dan en un contexto absolutamente excepcional lo cual tiene diferencias sustanciales al que se generaría con la llegada de una esperada vacuna, que logre volver a una vida “normal”. Aún pensando que este proceso deje algunos aprendizajes, algunas “huellas”, la vida de la gente en post- pandemia se parecerá más a la de la pre- pandemia que a la desarrollada durante esta. Con ello, muchas de las situaciones favorables, van a desaparecer.

Entonces, ¿no hay nada alentador para rescatar de estos datos positivos? Obvio que sí. Hay cosas importantes para rescatar. Por un lado, lo más importante, es que nos muestran que si logramos generar las condiciones, los argentinos consumen vino. Si el vino se acerca, se adapta a las circunstancias, los argentinos responden. No hay un rechazo a la categoría. Es más, hay buena predisposición. Y eso es un gran punto, un gran valor. El otro punto a favor, nos está dando tiempo, para prepararnos y dar mejores respuestas una vez que se vuelva a la vida “normal”. Hoy hay que trabajar fuerte para “estar más cerca”, para tener propuestas que “se adapten a las circunstancias”. Por ejemplo, algo que no sabemos si pasará pero que deseamos: ¿tendremos mejores propuestas cuando llegue el calor y la vacuna esté disponible? Cuando vuelvan las fiestas, los after office, los recitales. Cuando los jóvenes recuperen su vida social, con sus previas y juntadas. Cuando las playas estén pobladas, con gente con ganas de disfrutar. Cuando la vida se vuelva más alocada, y de tomar alcohol, la gente busque propuestas de menos graduación, más livianas. ¿Qué les ofrecerá la industria? Esta tendrá ganas de disfrutar todo lo que hoy esta “prohibido”. ¿Estará en vino para celebrar ese regreso? Esto, tarde o temprano, va a pasar. ¿Vamos a pasar a formar parte del escenario del recuerdo de una época dura o vamos a tener protagonismo cuando los deseados reencuentros se vivan con toda intensidad? En eso hay que trabajar. Y la pandemia nos está dando tiempo. Hay que aprovecharlo. 

Septiembre 2020

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